Turismo ferroviario

Perpetrado el 17 de abril del 2012 por Aitortxu

Locomotora Izarra

La locomotora Izarra, construida en 1863, en su actual ubicación.

Foto: Aitortxu.

A raíz de la conmemoración del 150º aniversario del ferrocarril en Miranda de Ebro y viendo el lleno total y absoluto de los dos trenes especiales organizados el fin de semana y la expectación que estos trenes han levantado, especialmente en la ciudad mirandesa, las preguntas no tardan en llegar, al menos para los que somos aficionados al ferrocarril… ¿porque en este país se sigue maltratando el patrimonio histórico que tenemos? y quién dice maltratar lo dice por no decir directamente despreciar o vender como chatarra al primer chatarrero que pase.

Actualmente, si no me equivoco, existen solamente tres trenes de vapor regulares, o más bien dos, desde que el tren de vapor que todos los fines de semana recorría un circuito cerrado desde la estación de Azpeitia (sede del Museo Vasco del ferrocarril) hasta Lasao ha sido suprimido por no encontrar un maquinista (la historia es muy larga y muy poco agradable, quizá algún día la cuente). Los dos ferrocarriles que sí siguen en activo son el Tren de la Fresa que pone en circulación la Fundación de los ferrocarriles españoles y que además a veces se ha hecho con tracción diésel o eléctrica en vez de con vapor y el Tren dels Llacs, que creo haber leído hoy mismo que esta temporada irá remolcada por la 282F-0421.

Mientras, en Europa, si queridos lectores, aquello que está por encima de los Pirineos, los viajes en vapor son bastante comunes, especialmente en Francia y Alemania, pero también en el Reino Unido, por ejemplo, donde existe numeroso material vapor en perfecto funcionamiento que funciona excelentemente y arrastra trenes turísticos de época. Ironías de la vida, el país turístico por excelencia de Europa, España, apenas cuenta con actividades turísticas que hacen las delicias de las nacionalidades que en mayor número nos visitan. Con el sol y la playa, vamos que chutamos.

Gran parte de nuestro patrimonio histórico industrial, porque que nadie dude todavía que el ferrocarril fue lo que permitió a España pasar de un país anclado en el siglo XVIII en pleno siglo XX a la modernidad contemporánea, se pudre en “macetas”, monumentos en estaciones a la intemperie, o directamente en la calle a mano de los bobos del spray o plantados en medio de una rotonda, en vez de restaurarse y utilizarse en trenes turísticos que seguramente serían un éxito como lo han sido los escasos trenes turísticos que ha habido en este país. Pensando positivamente, al menos están plantadas en macetas y quizá se puedan restaurar en un futuro y no desguazadas.

Eso sí, el poco material que es restaurado muchas veces lo es gracias al incombustible ánimo e impagable trabajo de las asociaciones de amigos del ferrocarril de este país. Digo impagable en ambos sentidos, en el monetario, porque muchas veces son personas aficionadas que invierten dinero de ellos y su preciado tiempo en restaurar ferrocarriles y en el gran trabajo que realizan para que todo el mundo podamos disfrutarlo después. Y todo ello muchas veces desde el desprecio generalizado y la nula cooperación de organismos culturales y empresas ferroviarias.

El año que viene se cumplen 150 años de la inauguración de la línea de ferrocarril entre Tudela y Bilbao, la línea de ferrocarril que permitió la comunicación de Bizkaia, de sus minas, de sus puertos, de todo su comercio, con la meseta castellana, la línea de ferrocarril que auspició el crecimiento del puerto de Bilbao y de todo Bizkaia. Veremos que pasa el año que viene, ¿veremos alguna locomotora de vapor subiendo el puerto de Orduña de nuevo?, sinceramente, no lo se, aunque sería algo que me encantaría, estoy seguro de dos cosas: que en caso de existir ese viaje habría que pegarse por un asiento en dicho tren y que la expectación que levantaría sería épica, asaz bilbaína, no solamente en Bilbao, si no en torno a todos los pueblos por los que pasase el tren.

Lo formidable, lo fuera de lugar, sería que la locomotora Izarra, locomotora originaria de la línea y construida en 1863 que ahora mismo lo único que hace es coleccionar herrumbre y suciedad en su pedestal de la estación del Norte, de Abando, o de Indalecio Prieto, como cada uno quiera llamarle, pudiera recuperar su lugar y su importancia en la historia de este país y fuese restaurada, puesta en funcionamiento y pudiese tirar de ese tren de vapor subiendo el puerto de Orduña. Y que luego, olvidando la idiosincrasia estúpida de este país estúpido, que fuese la titular de un tren turístico regular. Viajeros seguro que no faltaban. Y no, no vale con que los aficionados, especialmente la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao, sufragen la reparación de dicha maquina, debería ser el ayuntamiento de Bilbao junto con la Diputación de Bizkaia, además de otras empresas que bien que solicitaron la participación de la sociedad bilbaína para construir el ferrocarril y sacar beneficios de él, los responsables que se encargasen de lustrar como se merece semejante pedazo de historia de Bilbao y de Bizkaia.

Bien es cierto que el destino de la Izarra podría ser infinitamente peor que el recolectar herrumbre en dicho pedestal, ya que lo que le salvo del desguace (aparte de la intervención de la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao) fue eso precisamente, el pedestal donde está ahora. Pero, insisto, sería muy bonito poder contemplar la Izarra en estado de marcha, subiendo de nuevo el Puerto de Orduña para conmemorar el 150º aniversario de la llegada del ferrocarril a Bilbao. La Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao lo ha intentado varias veces, pero a nadie le interesa, ¿que más da la Historia? y más, si es la industrial.

Nota: He visto varias discusiones en torno a la restauración de esta locomotora y mi intención es alejarme de dichas polémicas. Lo que, desde luego tengo claro, es que la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao, aunque depositaria formal de la locomotora, no creo, en absoluto, que sea la responsable de su actual estado y que siempre han hecho todo lo posible por cuidar de la locomotora como mejor han sabido. Pero los que tienen el dinero suficiente y los que han sacado rendimiento económico de la locomotora son otros. Y a ellos, en mi opinión, les toca apechugar y adecentar la Izarra como se merece.

150º aniversario del ferrocarril en Miranda de Ebro

Perpetrado el 15 de abril del 2012 por Aitortxu

Dentro de los actos conmemorativos del 150º aniversario del primer viaje en ferrocarril desde la estación de Miranda de Ebro hasta la navarra localidad de Olazagutia, este fin de semana se ha organizado un viaje ferroviario con una composición formada por la locomotora de vapor 140-2054 a.k.a “Badwi” (porque fue construida por la empresa Backock & Wilcox), la “Baldwin” (por el tipo de locomotora, una Baldwin) o, más comúnmente, la Guadix (por ser el deposito de la ciudad granadina donde la locomotora estuvo adscrita en sus años de marcha) junto con cuatro coches “costa”, más o menos contemporáneos de la locomotora, allá por los años 20 del siglo pasado, con destino Alsasua, donde después de celebrar una comida se ha regresado a Miranda de Ebro.

Tan histórico material ha sido cedido por la Fundación de los ferrocarriles españoles que suele utilizarlo en el “Tren de la Fresa”, tren turístico que realiza un recorrido entre el Museo del Ferrocarril de Madrid y Getáfe.

Un servidor no ha podido acudir a Miranda de Ebro para inmortalizar tan singular acontecimiento, pero sí que quisiera realizar una serie de entradas relacionados con este 150º aniversario, comenzando por este viaje que les refiero hoy y dando las gracias a Fandinga por el excelente vídeo que ha grabado a la salida de este tren especial. En su canal de youtube tiene varios vídeos más sobre este tren especial, sí alguien quiere ver más imágenes de esta locomotora en funcionamiento, los recomiendo.

Vídeo grabado por Fandinga

Canal Youtube de Fandinga.

¡Mi primera entrevista!

Perpetrado el 4 de abril del 2012 por Aitortxu

Esta entrada va un poco de autobombo, pero en fin, que sepáis que N-ko ha tenido a bien la locura de hacerme una entrevista para su blog, Replace user, un fotolog más bien. Y es que a N-ko se le ha ocurrido hacer una serie de entrevistas a fotógrafos amateurs y la locura de entrevistarme a mí el primero.

Desde aquí aprovecho de nuevo para agradecerle el que se haya acordado de mí y que haya sido su primer entrevistado. Ha sido todo un placer y la verdad es que me ha hecho mucha ilusión, además salgo barato, solamente un par de medias pintas tostadas.

El blog de N-ko, Replace user.
La entrevista a un servidor.

Fotografía el presente… mañana será el pasado

Perpetrado el 3 de abril del 2012 por Aitortxu

UT-446 saliendo de Peñota

El presente del B.P.T., dodotis y más dodotis.

Foto: Aitortxu.

Todos hemos contemplado imágenes del lugar donde vivimos en épocas pasadas y nos hemos maravillado con los cambios llevados a cabo en paisajes que hoy nos son muy familiares y los aficionados al ferrocarril no somos la excepción, es más, las imágenes del pasado ferroviario son de las más solicitadas y admiradas por los que gustamos del mundo del ferrocarril.

Personalmente gran parte de mi tiempo ocioso lo dedico a investigar sobre aquellos tiempos pasados, no solamente en torno al ferrocarril, si no en torno a como eran antes los muelles de la ría, las grandes industrias, las líneas de ferrocarriles mineros, los grandes puentes de hierro que surcaban los ríos, etc… aunque la imagen que más me ha impactado de las estampas antiguas de la margen izquierda es la imagen de la zona de Barakaldo donde hoy en día se encuentra la autopista y los grandes centros comerciales (a.k.a. la recta del Max Center) jalonada de baserris con su respectivos terrenos y con la marisma del Galindo plenamente reconocible. Y cuando veo una fotografía así, siempre digo… “Ojalá hubiese podido sacar yo esa fotografía” y sigo buscando más fotografías antiguas.

Pero de lo que nunca me doy cuenta es que aunque evidentemente es imposible que yo pudiese sacar esa fotografía, si que puedo fotografiar esa zona tal y como está ahora y para así, dentro de 50 – 100 años alguien pueda decir “Ojalá hubiese podido sacar yo esa fotografía”.

Así que he tomado una decisión: voy a olvidarme del pasado, al menos de las fotografías del pasado, y voy a centrarme en retratar el presente, que es lo que me gusta y, al fin y al cabo, por lo que fotografío paisajes, edificios y demás. Voy a olvidarme de como era antes el ferrocarril en España, voy a dejar de lamentarme por que los trenes actuales solamente lleven un vagón y la gran mayoría de ellos estén pintados de blanco y morado; voy a “olvidar” como era antes la Noble Villa de Portugalete, llena de huertas y hasta con una playa y todo; voy a “olvidar” esa imagen de obreros y sus familias divirtiéndose en el barrio de Simondrogas, en Sestao, cuando en los años 70 todavía era un barrio obrero y no un lugar lleno de yonkis y gitanos como lo es -era- hasta hace poco.

Voy fotografiar el presente, porque mañana será el pasado.

Distopía

Perpetrado el 11 de marzo del 2012 por Aitortxu

Dice la Wikipedia que una distopía, llamada también antiutopía, es una utopía perversa donde la realidad transcurre en términos opuestos a los de una sociedad ideal. Es decir, como lo que sucede en España, donde las clases humildes (por que sí, porque siguen existiendo las clases, por mucho que algunos digan que no, que es algo del pasado), son las que cargan con todas las injusticias que los ricos han creado para que ellos sean cada día un poco más ricos, mientras los pobres cada día son un poco más pobres. Esto no es una crisis, es una estafa.

Una distopía es un país donde los políticos, que supuestamente cuentan con unos privilegios determinados porque su trabajo redunda en todas las personas a las que representan, roban, sin ningún tipo de escrupulo y, por descontado, de ninguna responsabilidad ni consecuencia, a las mismas personas que dicen representar. Son Robin Hoods modernos, roban a los pobres para dar lo robado de quién nada o poco tiene a los ricos. Que casualmente suelen ser parientes suyos. O ellos mismos.

Una distopía transcurre en una sociedad en la que los empresarios son considerados dioses de ébano y se les otorgan todos los poderes legales necesarios para poder disponer de las vidas de sus empleados con total discreción, cumpliendo los deseos de personas que añoran la época esclavista cada día de sus vidas.

Una distopía es España, un país en el que los analfabetos tienen yates de lujo, aviones privados y son considerados genios inmobiliarios mientras cientos de miles de ingenieros, profesores, doctores, arquitectos, enfermeros o periodistas tienen que emigrar a otro país donde les tengan en cuenta y sepan apreciar de verdad el valor que tienen sus conocimientos para la sociedad.

En una distopía vivimos la gran mayoría de las personas que intentamos sobrevivir o, que indecencia, para aquellos que queremos y trabajamos día a día por mejorar un poco más nuestras vidas. En cambio, es un sueño hecho realidad para unos pocos, para aquellos que trabajar significa dejar sin salario a millones de personas, a comprar su fuerza de trabajo por una miseria, a decir que intentar tener un techo debajo el cual vivir, una cama en la que caerse muerto todas las noches y cuatro semanas de asueto anuales es vivir por encima de nuestras posibilidades.

La distopía no es el futuro. Es el presente. Bienvenido.

Desempolvarme la estupidez

Perpetrado el 9 de marzo del 2012 por Aitortxu

Estaba yo lamentándome, es decir, haciendo el bobo, pensando en todo el tiempo que llevaba sin escribir regularmente ninguna entrada en el blog, sin fotografiar nada (¡desde octubre que no saco ninguna fotografía!), de todas las cosas que comienzo y que, como siempre dejo sin terminar, en definitiva, de como posponer las cosas un poco más.

Pero, como dice Doctor Deseo,

el mundo gira, me guste o no
y quien se para se queda atrás,
hay que seguir siempre adelante.

Así que saco fuerza de voluntad de algún recóndito lugar para mentalizarme en sacar cosas adelante y la primera de ellas, hacer una lista de lo que tengo pendiente y necesito terminar si no quiero volverme totalmente loco.

Empiezo a quitar un par de tareas pendientes… y en un receso, navego un rato por menéame. Y me encuentro esto. Y la fuerza de voluntad se va a tomar por el culo.

No pienso volver a fotografiar nada en la vida.

Que no, que es broma… al fin y al cabo este tipo de cosas te animan a intentar mejorar. Quizá algún día pueda hacer una fotografía así, aunque de momento, lo mejor, es seguir haciendo caso a Doctor Deseo, desempolvarse la estupidez y dejar de mirarse al ombligo.

Solitarias calles nocturnas

Perpetrado el 19 de febrero del 2012 por Aitortxu

Y ahí, en medio de una calle desierta, tenuemente iluminada por ancianas y amarillentas farolas paseaba un servidor desde la boca del metro a su morada. Debo reconocer que había olvidado esa sensación de caminar entre silencio, entre coches parados y calles desiertas, se me hacía muy raro no escuchar ruido de motores, otras pisadas o conversaciones a mi alrededor, ni melodías de móviles.

Son momentos en los cuales el cerebro enseguida se concentra y comienza a retomar el hilo de pensamientos y reflexiones que tuviese pendientes, espoleado por la falta de estímulos externos, así que, en ese corto camino del metro al hogar, iba ensimismado en otros temas, dejando a mis piernas libre albedrío para seguir la vereda de grises baldosas hasta el mullido lecho que me esperaba y que mi cuerpo llevaba horas reclamando, cuando iluminado por una única farola, encaramado en una pequeña atalaya cinco o seis escalones por encima de la acera por donde transitaba, apareció un banco que desde su corazón de madera me exhortaba a hacer un alto en el camino, a que me sentase para que mi cerebro pudiese seguir sus nocturnas disquisiciones.

Pero yo me resistía, porque los bancos solitarios en medio de la noche son muy peligrosos, ya que una vez que te has sentado en ellos es muy difícil levantarte, dejar ese remanso de paz y volver de nuevo a la realidad. Así que seguía andando por el camino de baldosas grises, con la mirada fija hacía delante, o al menos esa era mi intención, porque en cuanto me descuidaba un poco, en cuanto un mísero rayo de flaqueza asomaba, mi mirada se desviaba hacía ese resplandor de aquella única farola y el banco que iluminaba.

Al pasar por delante del banco escuche como clamaba hacía mi para que me sentase e incluso llegue a pensar, seriamente, en hacerlo. Pero mi rumbo estaba marcado y tomado, mi agradable colchón estaba esperando.

Quizá será otra noche, al fin y al cabo si bien cada vez escasean más los lugares donde poder reflexionar, las reflexiones cada día son mayores.

Paseando durante una ola de frío

Perpetrado el 9 de febrero del 2012 por Aitortxu

La mayoría de gente tacharía de loco a quién le de por salir a pasear en plena ola de frío, más aún si el paseo discurre hacía lugares tan agradables como el faro del Muelle de Hierro de la muy Noble Villa de Portugalete. No hablemos si el paseo discurre en una hora tan propicia como el amanecer de este frío febrero que estamos teniendo. De acuerdo, queridos lectores, aquí escribe un loco.

Pero no aciertan a imaginar, siquiera, el placer que provoca pasear en las antes mencionadas circunstancias. El frío es maravilloso, el viento helado agita de un lado para otro y de arriba para abajo, los diminutos copos de nieve que luchan por aterrizar en el pavimento que imita la madera la cual antaño se utilizo en la construcción del Muelle de Hierro o de Churruca, con la asesina intención de liquidar la temida barra de Portugalete, responsable de que más de un pecio pereciese en el intento de remontar las aguas de la ría del Nervión con la intención de refugiarse o de atracar en uno de los múltiples atraques que han pululado en ambas orillas desde tiempos que ni siquiera la historia de los hombres recuerda.

El frío, escribía este loco en el párrafo anterior, es maravilloso, hace que te sientas vivo, aunque el dolor también lo consiga. Y es precisamente el viento norte, frío, salvaje, alborotador, el que al azotar contra la cabeza levanta un dolor agudo que los que acostumbramos, o más bien acostumbrábamos, a intentar domar las olas del fiero mar Cantábrico invernal nos es muy conocido. Por eso al pasear por el Muelle de Hierro, con este viento que arrastra los pequeños copos de nieve, este frío y este olor a salitre me transporta a otros tiempos, ni más felices que estos, pero tampoco menos, simplemente otros diferentes.

El Muelle de Hierro atraviesa la ría como una flecha de hormigón y, claro, hierro. La bocana de la ría está hoy revuelta por el viento, con numerosos borregos blancos que sobresalen por entre las oscuras aguas, apenas iluminadas por la tenue luz que va asomando por detrás de los montes de la margen derecha de la ría y entre la tupida maraña férreamente entrelazada de nubes nivosas. Al fondo, y al compás del nacimiento del nuevo día, los dos guardianes de la seguridad marítima de la bocana de la ría, el faro de Arriluce y el de Portugalete, lanzan sus lumínicas advertencias a los pecios que navegan en las, para la época, cálidas aguas del Abra.

A pesar del frío, al llegar al final del Muelle de Hierro, a los pies del faro de Portugalete, la contemplación de Punta Galea y del Abra embravecida bien merece unos minutos de azote de la ventisca invernal, que la contemplación de semejante paisaje si bien es perfectamente valida para calentar el alma, difícilmente lo consigue para el cuerpo, pero para eso ya existe el Goretex y la lana.

El día se hace fuerte y la luz matinal se impone, levemente, al cielo encapotado a la par que rehacemos el camino hacía tierra firme otra vez a través del Muelle de Hierro, mientras el infernal destello del faro de Arriluce deja de alumbrar seguido al poco tiempo por el esperanzador brillo esmeralda del de Portugalete. Ya ha amanecido y el Muelle de Hierro vuelve a quedar en silencio, esperando al siguiente loco que lo atraviese, entre las embravecidas aguas de la ría del Nervión y el salvaje azote del viento invernal.

12 meses, 12 imágenes (XII)

Perpetrado el 31 de diciembre del 2011 por Aitortxu

Pua de Álvaro

El plectro de Álvaro.

Foto: Aitortxu.

Diciembre fue momento de reencuentro, aunque no fue en Navidad (pero casi…) con la música en directo de Vanishine, que es lo mismo que decir que también es reencuentro con amigos de hace muchos años que hace mucho tiempo que no veía, uno porque el guitarrista es amigo y dos porque el resto de amigos van a verle. Y, además es agradable ver como los grupos evolucionan y su sonido se va haciendo más nítido.

La fotografía de diciembre es la fotografía de la púa (plectro, pajuela, plumilla, uña…) que usa Álvaro en los conciertos.

12 meses, 12 imágenes (XI)

Perpetrado el 30 de diciembre del 2011 por Aitortxu

Negro

Negro.

Foto: Aitortxu.

La imágen que ilustra esta entrada no está mal, no se preocupen, estimados lectores. Es tal cual lo ven, una fotografía en negro. No es una metáfora sobre el devenir de las personas humildes trás los resultados electorales de noviembre (si bien es cierto que podría serlo), ni una representación gráfica del futuro del país. Podría decir que es una fotografía artística que representa un matiz de negro determinado o inventarme lo inventable para justificar esta imagen como una obra de arte. Pero simplemente representa mis fotografías en noviembre: ninguna.

En parte por factores externos, es decir, una avería en el sistema de estabilización de la cámara, sumado a una demora en el servicio técnico, me dejo sin cámara tres semanas, pero también por factores “internos”, o lo que viene a ser que estaba ocupado con otros temas y no he tenido tiempo ni para hacer nada interesante ni para fotografiarlo. Así que esta es la fotografía de noviembre, el más absoluto de los negros.