De vez en cuando uno gusta, queridos lectores, de sumergirse en las claras aguas de la comedia, ese genero cinematográfico prestado del teatral vodevil que es el que más nos entretiene a todo el mundo (¿a quien no le gusta una buena comedia, en sus diferentes vertientes?).
Os declaro marido y marido es un buen ejemplo de ello, una película (como todas las de Adam Sandler) hecha para el puro, simple y llano disfrute, una comedia totalmente inofensiva sobre un tema que mucha gente se toma demasiado a pecho, entretenida y que causa momentos de autentica carcajada imparable.
El argumento versa sobre dos bomberos muy amigos que tienen que fingir ser una pareja homosexual para que uno de ellos pueda dejar su pensión a una persona de confianza y, así, garantizar dicha pensión para sus hijos.
Pero la ciudad de New York, en la persona de (muy envejecido, todo hay que decirlo) un investigador de intachable carrera, (Steve Buscemi) les somete a una investigación ferrea que termina en un juicio donde la pareja de bomberos tendrán que probar su, fingida, homosexualidad.
Todo ello, como no, aderezado con los clásicos cameos de las películas de Sandler, los chistes-faciles-homófobos (pero que hacen partirse de risa) y los juegos con palitos y frutas…
Nota: cuidado con Jessica Biel, que a alguno le puede dar un mal… (o dos).