



Titulo: Ágora.
Genero: Drama histórico.
Duración: 126 min..
Nacionalidad: España / EE.UU.
Año: 2009.
Director: Alejandro Amenábar.
Trailer oficial.
Resumen: durante la época de transición entre el paganismo y el cristianismo en la ciudad de Alejandría, Hipatia, cientifica y filosofa, instruye a sus alumnos en las materias que domina mientrás el cristianismo se erige en religión predominante e intenta acabar con todo aquello que no comulge con su ideal religioso.
Es muy raro salir del cine de ver una película española y decir que te ha gustado. Bueno, al menos tan raro como atreverse a pagar el dineral que cuesta una película hoy en día por ver una película española. Pero, claro, Alejandro Amenábar no hace cine que pueda calificarse como cine español. Primero, porque sus peliculas son cine del bueno. Y, segundo, porque no terminó la carrera de Comunicación Audiovisual que estudiaba en la complutense de Madrid, que es donde enseñan a los futuros directores cinematográficos españoles a pedir subvenciones. El cine, que lo hagan otros.
Quién espere ver una especie de Gladiator o algo similar, que se olvide. Esta película es una, muy buena, historia, que lentamente se va entretejiendo a lo largo de sus 126 minutos de duración, entre decorados soberbiamente construidos y acabados, con un nivel de detalle tal que hacen dudar al espectador respecto a su falsedad. La gran metáfora de la ciencia asesinada por el fanatismo religioso es simplemente la guinda a tan sabroso pastel.
Las interpretaciones son un lujo asiático que consiguen que parezca que en vez de ver una película de ficción, con sus lógicas concesiones argumentales fuera de la Historia, parezca que se está asistiendo en vivo a el momento de la Historia que narra la película.
Denostada por las hordas cristianas contemporaneas que intentan, a toda costa, que la historia no se difunda, bien sea boicoteando su distribución comercial, bien incidiendo en algunas licencias artisticas de la película, lo cierto es que en general la película es bastante fiel a lo que nos ha llegado de esa época. Pero, claro, reconocer ciertas cosas, no es agradable, y una secta nunca quiere reconocer que lo es. Como muestra, esta crítica de la película en la web Primeros Cristianos, donde se quejan de lo probrecitos que son los cristianos y lo malos que son los demás que se meten con ellos.
En definitiva, una muy buena película, aunque, sinceramente, te da ganas de prenderle fuego a un par de iglesias a la salida del cine ya que te deja ese regustillo amargo al final, como en las películas de la Guerra Civil Española. Da igual lo que pase, al final siempre ganan los hijos de puta.

