Entradas públicadas en el mes de noviembre, 2009

De caza

Perpetrado el 29 de noviembre del 2009 por Aitortxu

Fotografiar trenes es como salir a cazar ya que hay que escoger un sitio propicio, estar al acecho y ver que trenes pasan para poder fotografiarlos.

Con los trenes de pasajeros generalmente no suele haber problemas ya que tienen horarios fijos, pero con los trenes de mercancías es otro cantar, nunca sabes si va a pasar alguno y, de pasar, no sabes que carga va a transportar ni que locomotora va a llevar el tren.

Generalmente los trenes de mercancías circulan de noche, sobre todo por las lineas de Bizkaia, saturadas de tráfico ferroviario y con el puerto de Orduña de por medio. Y, los pocos mercancías diurnos, circulan sobre todo entre las 14:00 y las 17:00 hr. por lo que mi única posibilidad de cazar mercancías es los fines de semana (raro, pero se puede) o en mis vacaciones, que siempre suelo aprovechar para irme un día de caza.

A veces esperas dos o tres horas y no pasa ningún tren de mercancías, otras veces en media hora han pasado tres diferentes y otras veces todos los trenes son del mismo tipo, con la locomotora de la misma serie y con el mismo esquema de pintura. O viene grafiteada (como jode estar chupando frío en invierno durante horas para cuando, por fin, pasa el tren que quieres fotografiar viene grafiteado de arriba abajo. Ya os digo por donde pueden meterse el spray algunos niñatos de papa).

Este año he escogido la estación de Barakaldo para estar al acecho, antes de que la soterren, y las fotografías que os muestro a continuación son el resultado de dicha caza.

Mal día para la fotografía de ferrocarriles. El cielo encapotado, resta la luz necesaria para poder utilizar una velocidad maja, por lo que no queda más remedio que subir la sensibilidad de la película para poder mantener la locomotora bien enfocada mientras avance. Me gusta la estación de Barakaldo porque, dirección Santurtzi, hay una gran recta que permite meter todo el tren (o casi, con determinados TECOs) dentro del encuadre. Mi presa deseada es un tren que sale del puerto de Santurce que transporta hidrocarburos en vagones cisterna.

Las primeras pruebas las hago aprovechando los frecuentes pasos de las unidades de cercanías de la Serie 446, hasta que consigo la velocidad adecuada. Al de poco llega el primer mercancías. Es el tren de hidrocarburos.

Locomotora eléctrica 253.037-6 arrastrando un tren de hidrocarburos. Foto: Aitor Diez

Locomotora eléctrica 253.037-6 arrastrando un tren de hidrocarburos. Foto: Aitor Diez

Con la satisfacción de haber conseguido a la primera la fotografía que buscaba, salgo de la estación buscando otro encuadre que encuentro en uno de los laterales de la playa de vías. En poco tiempo vuelve a aparecer otro mercancías, esta vez un TECO, un tren de contenedores. Tengo mucha suerte y a medida que el tren avanza de repente se abre un hueco entre las nubes y deja pasar unos cuantos rayos de sol que me iluminan la escena. La pena es que no tuviese el polarizador puesto para ganar un poco más de luz, pero el resultado es bastante óptimo.

Locomotora eléctrica 253.011-1 arrastrando un TECO a su paso por la estación de Desertu - Barakaldo. Foto: Aitor Diez

Locomotora eléctrica 253.011-1 arrastrando un TECO a su paso por la estación de Desertu - Barakaldo. Foto: Aitor Diez

Vuelvo a moverme y a probar otro encuadre diferente, está vez encima de un puente, desde el mismo lugar donde días atrás había fotografiado unas cuantas 446 mientras esperaba algún ten de mercancías que, tras dos horas de espera, no paso. Está vez no se hace de rogar y al de poco de llegar al puente pasa otro TECO.

Locomotora eléctrica de la serie 253 arrastrando un TECO a su paso por el puente del Río Galindo. Foto: Aitor Diez.

Locomotora eléctrica de la serie 253 arrastrando un TECO a su paso por el puente del Río Galindo. Foto: Aitor Diez.

La caza no se ha dado mal, tres mercancías en apenas una hora y media. Probablemente hubiese podido ver un par de trenes más, pero entre las nubes amenazando tormenta y que probablemente serían de nuevo TECOs, decido plegar velas e irme a casa. Ya podían ser así todos los días de caza.

Y ya tengo una lista de estaciones a las que quiero ir de caza… ¡¡a ver si la cumplo!!

Viaje a Madrid (y II) – El viaje

Perpetrado el 18 de noviembre del 2009 por Aitortxu

Antaño, cuando se viajaba a algún lugar, el viaje hasta o desde ese lugar era parte del viaje en si. Generalmente servía para conocer caminos, paisajes o pequeños pueblecitos perdidos de la mano de Dios (o, el equivalente actual, fuera de la cobertura del GPS).

Hoy, en cambio, se haga como se haga el viaje, se ha perdido esa parte, ese tránsito hacía el lugar donde vamos y lo más importante es llegar lo más rápido posible, haciendo el menor número posible de paradas, obviando esos pueblecitos antes mencionados. Y, por supuesto, siguiendo el GPS, nada de arcaicos mapas.

Un servidor, que desde siempre ha resultado ser un romántico incurable, para que vamos a negarlo, prefiere viajar, como no, en tren, que es el medio de transporte más adecuado para poder deleitarse relajadamente con la mescolanza de paisajes que conforman la península ibérica. Lástima que el tren no fuese el medio de transporte más adecuado para llegar al alojamiento que teníamos reservado en las afueras de Getafe.

Eliminada púes la opción ferroviaria tenemos que optar entonces por la automovilística, fea, gris y contaminante, pero que también permite, a quién no conduce claro, deleitarse con los paisajes ibéricos. Primero, el verde ascenso a Altube, seguido de la vasta, marron e interminable meseta central. Atrás vamos dejando pueblos castellanos como Pancorbo, Briviesca, Lerma… hasta llegar al puerto de Somosierra, límite de la Comunidad castellano leonesa con su homónima madrileña.

Después de la tranquilidad de la autopista, llega el enjambre de carreteras de circunvalación de la gran ciudad y, después, inmensas autopistas rectas sobre una gran meseta, sin ninguna montaña a la vista, excepto El Cerro de los Angeles, el supuesto centro geográfico de la península ibérica. Hemos llegado a nuestro destino y hemos desaprovechado la oportunidad de parar en alguno de los pueblos antes mencionados, hemos obviado la famosa arquitectura de Lerma, ni tampoco hemos fotografiado los hermosos parajes del paso de Pancorbo.

Simplemente hemos huido hacía adelante, anhelando llegar a nuestro destino, sin importarnos la Historia que dejábamos a los lados de la autopista.

Viaje a Madrid – Introducción

Perpetrado el 17 de noviembre del 2009 por Aitortxu

La semana pasada volví de Madrid en mi segundo viaje largo a la capital del estado y, después de ordenar un poco los cientos de fotografías que saqué, los libros que compre y, por supuesto, los recuerdos de este último viaje, creo que ya es momento de contaros nuestra peripecia por tierras españolas.

Aunque a priori Madrid pueda parecer una ciudad muy grande, con muchos cohes, contaminación, ruido… la impresión que yo me he llevado es la de una ciudad grande, si, pero con muy buen metro que acerca cualquier punto de la ciudad, con muchos coches, pero también con muchos lugares peatonales, aceras anchas, jardines, zonas verdes, parques donde solamente se respira paz y sosiego.

Además la ciudad destila cultura e Historia por los cuatro costados, con una arquitectura clásica preciosa, unos palacios suntuosos y unos edificios simplemente preciosos.

En definitiva, es una ciudad a la que me gustaría volver, de nuevo, con todavía más calma, pasar varios días recorriendo sus calles, visitando sus grandes museos, y poder descansar en el Retiro.

Esta historia estará divida en 5 post, uno por cada día de viaje:

Día 1: el viaje.
Día 2: entre montañas rusas.
Día 3: los dobles de Michael.
Día 4: cerrado por ser lunes.
Día 5: Madrid.

2012

Perpetrado el 16 de noviembre del 2009 por Aitortxu

Cartel de 2012
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Titulo: 2012.
Genero: Catástrofe
Duración: 126 min..
Nacionalidad: Canadá / EE.UU.
Año: 2009.
Director: Roland Emmerich.
Intépretes: John Cusack, Thandie Newton, Amanda Peet, Woody Harrelson, Danny Glover, Chiwetel Ejiofor, Oliver Platt, Morgan Lily, George Segal, John Billingsley
Trailer.

Sipnosis: dos científicos descubren una serie de cambios en el Sol, predecidos por la cultura Maya, que tienen como consecuencia cambios en la corteza terrestre que destruirán gran parte de la Tierra. La información es ocultada por los diferentes gobiernos que en secreto construyen una serie de naves para salvar a la humanidad, aunque un locutor de radio que sabe la verdad y la predica a través de una radio libre dispone de un mapa con la localización de dichas nave, mapa que un escritor y su familia utilizan para intentar salvarse.

Por si alguien no lo tiene claro, 2012 no es una película de Woody Allen; no hay ni música clásica de ningún autor ruso ni jazz, planos dignos del mejor camarógrafo europeo, diálogos sobre la vida, la muerte, el amor, cuestiones metafísicas o similares ni ladrones patanes. 2012, por si alguien no lo tiene claro, es una película de catástrofes, alarmista, fantasiosa y excesiva, en la cual los efectos especiales están por encima de los interpretes y de la narración. Y, el resultado, no es malo, todo lo contrario.

Evidentemente los hechos que cuenta el guión de la película son tan reales como puede serlo un cuento de los de Iker Jimenez, es decir, más falso que un duro de cuatro pesetas, que nadie se engañe. Pero la manera de recrearlos, toda esa imaginación derrochada a la hora de modelar hasta el más mínimo detalle de las grandes catástrofes que se desarrollan durante el metraje del film, consigue mantener pegado a la butaca al espectador, esperando ver que es lo que explotará en la siguiente escena, que continente se hundirá o que monumento será el que se derrumbe.

Aún así, teniendo en cuenta que la pobreza del guión suele ser el talón de Aquiles de este genero cinematográfico, en este caso hay que reconocer que se notan las tablas de Roland Emmerich al respecto, desarrollando una historia medianamente creíble (dentro de la ficción, claro) dando a su vez a los personajes principales una profundidad y un carácter que en este tipo de películas suelen faltar. El método prueba / error no solamente funciona en la informática, y Emmerich ya ha hecho pruebas fallidas de sobra.

El conjunto final resulta más que entretenido e incluso lleva al espectador a reflexionar sobre el poder del dinero en nuestra sociedad. Unas interpretaciones que si bien no sobresalen, tampoco son excesivas ni discordantes, un guión más desarrollado y más creíble que en otras películas del mismo genero y unos efectos especiales espectaculares e impresionantes. No es Woody Allen, pero entretiene y también es cine, aunque sea del de palomitas.

Sería muy interesante lograr un buen guión de ciencia ficción y combinarlo con la maestría que Roland Emmerich ha conseguido con el manejo de los efectos especiales. Veremos que tiene que decir James Cameron al respecto con Avatar.

Vuelta de vacaciones

Perpetrado el 14 de noviembre del 2009 por Aitortxu

He dejado el blog un poco abandonado durante un par de semanas, pero todo tiene su explicación y es que he estado de vacaciones y, claro, las vacaciones son para lo que son. Pero prometo resarcirme escribiendo varias entradas (con fotografías, of course) sobre mi viaje a Madrid (por favor, queridos lectores, no me odien mucho). También tengo previsto comenzar una serie de post que intenten mostrar el proceso que hay que seguir para construir una maqueta ferroviaria.

Nos vemos en el post de mañana.