Viaje a Madrid (y III) – Entre montañas rusas

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Entrada al parque Warner

Foto: Aitortxu.

Los dos días del fin de semana los utilizamos para ir al parque de atracciones Warner, que aprovechando la festividad celta de Samhain, es decir, lo que los americanos llaman Halloween, ambienta el parque en escenas de terror, animando a sus visitantes a ir disfrazados, maquillados, etc…

Situado a escasos kilómetros de Madrid capital, la mejor manera de llegar al parque es por ferrocarril, ya que existe una linea de cercanías que parte de Pinto (a donde puede llegarse fácilmente desde Madrid también mediante los trenes de cercanías) y llega hasta la misma puerta del parque de atracciones. En caso de optar por el coche, tampoco tiene perdida, existiendo autopista hasta la entrada del parque. Eso si, en caso de ir en coche habrá que pagar los, a mi juicio, muy excesivos 8 € que cuesta el parking.

La comida, simple y llanamente es horrible y muy excesivamente cara (30€ por dos menús compuestos por patatas fritas, hamburguesa made in McDonals y bebida). Las maquinas expendedoras son un atraco a mano armada (casi 3€ un botellín de Coca – Cola) y el servicio del bar (ambientado en el Casablanca) que existe en el parque es muy pésimo: directamente no atienden a los clientes.

En cuanto a las atracciones el parque está orientado a todo tipo de público, desde atracciones para los más pequeños (que incluyen incluso mini-montañas rusas) hasta montañas rusas solamente aptas para determinadas personas. También cuenta con numerosos espectáculos, algunos fijos y otros que se realizan especialmente en la temporada de Halloween. El éxtasis de dicha temporada tiene lugar la noche del 31 de octubre, cuando se realiza el desfile de Halloween.

Personalmente las atracciones que me gustan son aquellas que hacen que el cuerpo segregue adrenalina a raudales, con la consiguiente producción de endorfinas. Y para ello nada mejor que te suelten a 50 mts. de altura en un tren a 100 km/h, con el viento azotándote todo el cuerpo, y experimentar varios Gs de fuerza. Así que las montañas rusas y yo somos buenos amigos. Muy buenos amigos.

En el parque Warner podemos encontrar 4 montañas rusas, digamos que, serias (tres de metal y una de madera) y un par de agua. Huelga decir que en estas últimas saldremos bastante mojados de ellas. Todas las montañas metálicas se encuentran en la zona de Super Heroes,excepto Stunt Fall, en la zona de los estudios.

Montaña rusa Superman

La montaña rusa “Superman, la atracción de acero”, la más divertida de todas.

Foto: Aitortxu.

Probablemente la más asequible, por ser la más clásica, pero no por ello menos divertida, es la de Superman: la atracción de acero. Con un tren clásico en el que vamos sentados, exceptuando que no tiene suelo y las piernas van sueltas, el tren es soltado a 100 km/h desde 50 mts. de altura, después de la subida traqueteante de rigor, para poder ganar la velocidad suficiente que permita al tren realizar los diferentes loopings y rizos de cualquier montaña rusa que se precie. El rodaje del tren es muy suave, apenas traquetea y hay momentos en los cuales el tren es frenado a propósito para disminuir los Gs que afectan a los pasajeros. Después de varios viajes, el cuerpo se acostumbra y la suave caricia del viento incita a una relajación profunda. Muy divertida.

Cerca de Superman se encuentra la montaña rusa de Batman – La fuga, menos asequible al público en general ya que el tren carece de suelo y los raíles son superiores. Esta característica confiere a dicha montaña rusa una suavidad exquisita tanto en giros como en rodadura, pero impresiona mucho más al no ver el pasajero nada entre sus pies y el suelo. El recorrido se hace bastante corto y para los que no nos impresione el hecho de que el raíl es superior, la suavidad de la atracción la convierte en un mero juguete. A su favor está la entrada a la atracción, oscura, gótica muy al estilo del Batman de Tim “fucking” Burton.

En cuanto a la tercera en discordia, Stunt fall, está compuesta únicamente de rizos y loopings y la mitad del trayecto el tren va marcha atrás. La inercia se consigue subiendo el tren a una torre y dejándolo suspendido durante unos segundos en un ángulo de 90º, con los pasajeros mirando hacía el suelo, hasta que es soltado. Es la atracción que más impresiona del parque, ya que sumado a los constantes giros bruscos, la impresión de estar colgado a 90º y que los raíles son también superiores, hace de está montaña rusa la más fuerte de todo el parque y la menos recomendada para el público en general.

Montaña rusa Stunt Fall

La montaña rusa “Stunt Fall” no apta para cualquier persona.

Foto: Aitortxu.

La cuarta montaña rusa, la Coaster Express, es la típica montaña rusa de madera, más familiar pero muy impactante debido al crujir de los vagones y las grandes vibraciones que tiene, que en la parte posterior del tren pueden llegar a ser realmente incomodas y dolorosas (doy fe de ello) especialmente en las curvas más peraltadas. Carece de loopings y rizos siendo la montaña rusa más lenta y más baja del parque, pero la más larga. Su sistema de sujeción, mediante el típico seguro de metal a la altura del estomago puede resultar realmente incomodo en algunos momentos del recorrido. Actualmente está parada.

Y si sois yonkis de la adrenalina como un servidor y no habéis encontrado el chute perfecto al montaros en estas cuatro montañas rusas siempre os quedará la Venganza del Enigma, una torre elevada de 115 mts. de altura (100 mts. de caida efectiva) con tres modalidades de lanzamiento / caída que se van alternando durante el día. En la entrada del parque se puede encontrar las horas de funcionamiento de cada modalidad, que son tres:

  • Space Shot: lanzamiento hacía arriba para posteriormente bajar en caída libre, volver a ascender, volver a caer, como si rebotásemos contra el suelo.
  • Turbo Drop: caída libre desde la parte superior.
  • Combo: una mezcla de los dos, se lanza la atracción hacía arriba y después del primer rebote un enganche sube lentamente el carro hasta arriba del todo.

El lanzamiento se hace mediante aire comprimido por lo que el zumbido de la atracción es constante e incluso asusta cuando el aire empieza a ser almacenado para liberarlo en el lanzamiento. Entre el momento en el que el lanzamiento acaba y el descenso comienza pueden llegar a sentirse 3 o 4 segundos de ingravidez y las vistas desde arriba son inigualables. No es una atracción apta para cualquiera, pero el que la prueba repite. Varias veces. Vuelvo a dar fe de ello.



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